martes, 25 de agosto de 2015

Gilipolleo

Dicen que el amor mueve el mundo. El amor al dinero, afirman otros. Puede que eso fuera cierto hace tiempo. Pero la realidad hoy día es otra. Lo que realmente mueve el mundo son las apariencias. El postureo lo llaman. Yo lo llamo simplemente gilipollez.

Nadie mueve un dedo si no es para postearlo, tuitearlo, instagramearlo,... Acompañado del sempiterno selfie, por supuesto. No basta con estar en París a los pies de la torre Eiffel, tiene que aparecer tu cara en primer plano para que puedas "disfrutarlo"... y de paso, dar envidia.

Y tampoco se da un paso sin haber pensado dónde vas a poner el pie a continuación. Estrategia pura y dura. Por que y a no se hacen las cosas de corazón, con sentimiento. Las personas se 'aficionan' a algo, o van a ciertos lugares, simplemente con el objetivo de hacerse la foto, compartirla, y seguir como si nada (y con otros objetivos secundarios, pero de eso hablaré en otro día).

No se disfruta el momento. Apenas queda algo de "verdad". Sólamente cuenta aparentar, exhibirse. Y esto es el principio del fin. Un aviso del derrumbe de nuestra sociedad.

lunes, 27 de julio de 2015

Almería es una puta mierda


La suerte me ha permitido viajar y conocer. Descubrir, disfrutar y maravillarme. Allá dónde he ido, he procurado quedarme con lo bueno. Siempre hay algo bueno. 

Y también he sudado de los comentarios de gente de otros lugares. He aguantado con paciencia críticas destructivas, sin conocimiento de causa. De personas amargadas y sin vida, supongo. 

Pero ya estoy harto. Porque mi alcazaba no tiene nada que envidiar a giraldas, mezquitas o alhambras. A pesar del abandono por parte de quien corresponda. Porque somos la despensa de Europa. Porque tenemos las mejores playas de España. Y de Europa (por favor, no vengais a comprobarlo). Porque la tapa es nuestra. Porque somos divertidos, cachondos, aunque no tengamos la gracia sevillana o gaditana a todas horas. Etcétera, etcétera, etcétera... 

No, no es cierto. Somos sosos. Y nuestra tierra es una puta mierda. Así que quedaos en vuestra maravillosa tierra y no vengais a joder(nos) la nuestra. 


miércoles, 22 de julio de 2015

¿La felicidad sólo es real cuando se comparte?


Entonces, si nadie quiere compartir un momento contigo, ¿no puedes ser feliz ese momento? No lo creo. He sido feliz muchos momentos en soledad. Y últimamente estoy recuperando esa capacidad, y esos momentos. No significa que quiera estar solo, pero si no hay nadie dispuesto a acompañarme no me voy a quedar en casa esperando la "felicidad compartida".

Llevaré unos diez años haciendo lo que quiero y disfrutando lo que me gusta, casi siempre solo porque nadie quiere acompañarme. Si esto es postureo, culpable. Pero también llevo bastante más tiempo cediendo, haciendo cosas que no me apetecen y yendo a sitios que no me gustan por estar con la gente que quiero. Regalando mi tiempo, que es lo más valioso que todos tenemos. 
A ver cuándo haceis lo mismo por mí, y me regalais un poquito de vuestro tiempo. Aunque no os apetezca, simplemente por estar conmigo. Quién sabe, incluso es posible que os acabe gustando.

domingo, 28 de junio de 2015

Vivo de amor

La mayoría de las veces no nos enamoramos de una persona, sino de la idea que tenemos de esa persona. Porque el amor distorsiona la realidad, la adorna por así decir. Incluso en estado normal, cuando no estamos enamorados, vivimos una interpretación más o menos fiel de los hechos. Además, el amor crea expectativas, que se traducen en desilusiones. Y con cada desilusión, con cada desamor, nuestro corazón se va rompiendo un poquito más.

También tiene sus ventajas, sus cosas buenas, claro está. Pero son temporales, parciales, inciertas... Por eso prefiero el respeto, la admiración, el cariño...

Todo esto es la teoría, y está muy bien. Es fácil decirla. Luego viene la práctica, y ahí todo se viene abajo. Porque soy un rompecorazones. Siempre acabo rompiendo el mío. Porque vivo de amor.

miércoles, 29 de abril de 2015

¿Fracasado?

¿Por qué me empeño en seguir con esto? No tiene ningún sentido. No voy a llegar a ningún lado.

Por otra parte, ¿acaso es eso lo que importa? ¿La meta? ¿No será, quizá, el camino en sí?  Una y otra vez, a pesar de los fracasos, los reveses. Levantarse y seguir adelante, sin rendirse.

Aunque todo esto no tenga ningún sentido... para nadie, ni siquiera para mí... a veces. ¿Acaso todo ha de tenerlo? Puede que alguien, más adelante se lo dé... Y si no, ¿qué más da? No necesito justificarlo. Tan sólo necesito hacerlo, porque si no lo hago es mucho peor.

Así que seguiré intentándolo; porque, el mero hecho de hacerlo elimina el fracaso.

Pruebas y fallas. Vuelves a intentarlo, y fallas otra vez. Pero sólo fracasas si dejas de intentarlo.


martes, 31 de marzo de 2015

Cerrá la puerta

Nos enseñaron a no mirar atrás, a no dejar escapar el tren.

Pero se equivocaban. Porque hay veces que hay que dejar escapar el tren, y quedarse, y mirar atrás, y... cerrá la puerta.

martes, 24 de febrero de 2015

Reloco

Tu apenas me tienes presente,
yo te reloco cada día.

Muerto de sed,
y ni siquera me ofreces pan.

Desarmado y con paciencia
esperando merecerte.