lunes, 24 de marzo de 2014

Encerrado

Estás encerrado aquí dentro. No es que no puedas salir. Pero las pocas veces que estuviste fuera no fue demasiado bien. Así que no tienes prisa por volver...

Pero quieres volver. Sólo necesitas algo (o alguien) que te empuje a hacerlo. Algo (o alguien) que haga que merezca la pena correr el riesgo. Que no importen el dolor o el sufrimiento.




Mas siempre hay algo (o alguien), ¿verdad? ¿Entonces?

Quizá necesites algo más. Como una señal que te dé la confianza necesaria, y socavada tras tantas oportunidades dadas y decepciones recibidas.

Puede que sea eso... o puede que no.


martes, 4 de febrero de 2014

Obsceno


Todo el mundo sabe lo que significa obsceno. No faltan mojigatos que saltan a las primeras de cambio en cuanto ven una teta o un pubis, tachándolo de imagen indecente o pornográfica, algo sucio. Sin sexo no existiríamos, y sin embargo...

Pero obsceno tiene otras acepciones.

A mí me parece obsceno que en un mundo en el que unos cuantos acaparan fortunas de miles de millones de dólares, una sociedad que permite que una persona gane más de seis mil euros semanales por tocarse (y tocarnos) las narices, también se tolera que haya hambre. Claro que hay muchos más temas que me preocupan, pero por encima de todo, la desnutrición infantil me provoca asco hacia la especie humana. Vamos, que me toca los cojones. Sobre todo porque los niños no tienen ninguna culpa y acaban pagando nuestros platos rotos.

Esto es lo que yo considero obsceno, y  no una teta al aire.

Obsceno... deshonesto... inmoral...

jueves, 2 de enero de 2014

(Como) perros y gatos

Nunca he entendido a quienes alaban la fidelidad de los perros y atacan la independencia de los gatos. Sinceramente, no creo que los perros sean más fieles que lo que pueda ser otro animal. Simplemente, son más dependientes. Y en cuanto a que la independencia de los gatos implique frialdad, no estoy de acuerdo. No tiene nada que ver una cosa con la otra.

Yo me he criado entre perros y gatos (entre otros muchos animales) y los he querido (y llorado) por igual. Sin embargo, siempre he sentido cierta predilección por los felinos. Por diversas razones, ninguna de las cuales es racional y, por tanto, no pueden ser expresada con palabras.

Lo que está claro es que ningún animal te va a querer por obligación. El cariño hay que ganárselo. Y cuando digo animal, incluyo a las personas.


lunes, 23 de diciembre de 2013

Cuídate...


... de aquellos que te llaman princesa, y te piropean. Porque por detrás, a tus espaldas, cuando no escuchas, dicen otras palabras, de distinta concidión; hablan de otro modo.  Por un lado, buscan tu favor, por el otro, pretenden algo más. Zalamería... falsedad... hipocresía.

Puede que yo no pueda, o no sepa, regalarte el oído, ni decirte cosas bonitas... a la cara. Pero mírame a los ojos y escucha, por favor. Porque como yo te quiero y te respeto, no lo hace nadie.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Me acuerdo...

Me acuerdo de haber sido feliz.
Me acuerdo de cuando no me preocupaban pasado o futuro.
Me acuerdo que una vez lloré de puro dolor.
Me acuerdo de recordar ciertas cosas en determinados momentos. Azar, casualidad.
Me acuerdo de creer, de dejar de creer, de volver a creer...

Me acuerdo de todos los animales que he querido. Me acuerdo que los quería muchísimo, más que a muchas personas.
Me acuerdo de querer morirme. Y también de temer la muerte. Me acuerdo de pensarla, de planearla.
Me acuerdo de vivir. De disfrutar los momentos, de coleccionarlos.
Me acuerdo de planear y decepcionarme. Pero también de improvisar y gozarlo.

Me acuerdo que caminé bajo la lluvia en Praga. De cómo soñé despierto, cruzando el puente de Carlos de madrugada, antes del amanecer. A pesar de los andamios.

Me acuerdo de ti. Siempre. Aunque no quiera.


viernes, 29 de noviembre de 2013

Ayuda

No suelo pedir ayuda con mucha facilidad. Ni ayuda ni nada. Por mi forma de ser, o por la razón que sea, me cuesta pedir. Así que cuando lo hago, es porque realmente lo necesito.

Pero tú nunca estás ahí. Tú. Precisamente la única persona que puede ayudarme. Porque una palabra tuya bastaría para sanarme.Y me la niegas.

Pero no te preocupes. Llegará el día en que necesites mi ayuda. Y entonces... te la daré. Porque no soy como tú. Ni mejor ni peor; simplemente diferente.

Y porque te llevo en el corazón.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Gracias

Muchas gracias por estar ahí cuando te necesité. Aunque tú no supieras que te necesitaba. O sí lo sabías, pese a que no te lo dije.

Gracias por escucharme, aunque no tuviera nada que decir. O no quisiera decirlo. O no puedira decirlo, más bien.

Gracias por hacerme reír, por hacerme olvidar, por hacerme sentir...

Gracias por salvarme... de mí mismo... pese a mí mismo.

Gracias.